Recuerdos de mi previa

Parte II: Nota oficial

Es 31 de julio de 2006, noche. Han sido nueve días desde que empezó la previa y ahora pasamos un rato conversando tranquilamente, en grupos, antes de irnos a dormir a las barracas.

De pronto, el mayor Camejo viene corriendo y ordena a gritos hacer formación. ¡Todo el mundo de pie! ¡Para la sala de televisión, rápido, que van a decir una cosa muy importante! ¡Andando!

Bueno, qué remedio. No me gusta la sala de televisión porque no cabe nadie y hay un calor y una peste a cuerpo del carajo. No importa. Las órdenes se cumplen y luego se discuten. Es la regla. El televisor está puesto en la ventana. Nos amontonamos para poder ver. ¡Silencio! Tenemos que mirar desde afuera, con las persianas de aluminio blanco por medio. En la pantalla está… ¿Zambrana? No, el locutor del noticiero que lee un comunicado oficial: “cedo mi cargo a…”

Y entonces nos enteramos que el “Comandante en Jefe” estaba bien jodido. Antes, Carlitos Valenciaga había hecho ya el anuncio, pero el locutor del noticiero le daba un aire tan grave que deseé haber tenido una forma de grabarlo.

Así de loca fue la cosa: en un pestañazo supe que el presidente de mi país le cedía el cargo provisionalmente a su hermano. En ese mismo instante, en otros lugares de Cuba, mucha gente estaría destapando botellas con los más disímiles licores; pero yo estaba en una unidad militar, y no hubiese sido bien visto que en un momento tan crítico me pusiera yo a celebrar nada.

Luego, el mayor Camejo se viró para nosotros y dio uno de los discursos más intimidantes que he presenciado. Su emoción era visible. Estaba alterado. Nos dijo algo así como que “ahora es cuando hay que probar… ¡que uno es un revolucionario de verdad!”, y nos hizo gritar a todos, varias veces, “vivas” que prefiero no repetir aquí.

A partir de esa noche se acabó la poca tranquilidad que reinó en los primeros días de previa. Los enormes tanques de guerra, cargados de radares y misiles e inmóviles hasta esa madrugada, a la mañana siguiente habían desaparecido dejando tras sí la huella de sus esteras y un mal presentimiento sobre lo que serían las semanas que todavía me quedaban en la unidad militar 3635.

Por desgracia, no estaba equivocado. Para nada.

Anuncios

3 comentarios en “Recuerdos de mi previa

  1. Pingback: Recuerdos de mi previa. Parte II: Nota oficial | Bitácoras Cubanas

  2. Anibal

    Debiste ser llamado 43 y medio yo vivi eso porque era 43 y por desgracia fui unos de los que esa madrugada manejo los tanques con radales arriba que le llamaban complejo cuadrado yo era del grupo 5 con iran que era el teniente coronel jefe del grupo

    1. Víctor Ariel González

      Llamado 43 y medio, así mismo. Pero yo era de un batallón que luego sería enviado al Ejército Juvenil del Trabajo. Pasé en El Cacahual solamente la previa, que fueron unos 40 y pico de días. El resto de ese año de servicio estuve en el cuartel que queda afuera de La Cabaña, donde también están los boinas rojas.
      Gracias por leer y comentar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s